¿Cuándo prescriben las deudas?

Una deuda no se puede reclamar eternamente. La ley establece, dependiendo de la naturaleza y origen de la misma, determinados plazos de prescripción que pueden ir desde los cinco hasta los 20 años.

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Una deuda no se puede reclamar eternamente. La ley establece, dependiendo de la naturaleza y origen de la misma, determinados plazos de prescripción que pueden ir desde los cinco hasta los 20 años.

Para que una deuda prescriba es necesario que:

1.- El acreedor no haya ejercido ninguna acción ni judicial ni extrajudicialmente para reclamar la deuda.
2.- Y que el deudor no haya reconocido ni aceptado de forma expresa o tácita la deuda pendiente de pago.

Desde octubre de 2015, que entró en vigor la Ley 42/2015 de reforma de la Ley 1/200 de Enjuiciamiento civil (que modifica el artículo 1964 del Código Civil), las deudas derivadas de un contrato personal que no tengan señalados términos especiales prescriben a los cinco años.

Pero hay casos para los que la ley sí que establece un tiempo concreto de prescripción, ¿cuáles son estas deudas y sus plazos?

  • Suministros domésticos. Las deudas por los impagos del agua, la luz, el gas o el teléfono, entre otros suministros, prescriben a los cinco años. No obstante, se aplica en ocasiones el periodo de tres años ( que fija los plazos para abonar a los comerciantes el precio de los géneros vendidos).
  • Deudas de alquiler. Las deudas derivadas del impago del arriendo de un piso tienen una prescripción de cinco años.
  • Deudas de pensión alimenticia. Estos impagos también se quedarán sin cobrar tras cinco años sin que haya reclamación fehaciente del acreedor o sin que el deudor la asuma.
  • Deudas comerciales con otras empresas. Prescriben a los cinco años.
  • Deudas con abogados, registradores o notarios. A los tres años prescriben las deudas con estos profesionales.
  • Deudas con farmacéuticos o profesores. Su plazo de prescripción es también de tres años.
  • Deudas tributarias. La Administración tiene un tiempo de cuatro años para determinar la deuda con Hacienda, mediante la oportuna liquidación.
  • Deudas con las tarjetas de crédito. Tienen un periodo de prescripción de 15 años. En el contrato de una tarjeta, el emisor se obliga a unas prestaciones a cambio del abono de una cuota anual y a pagar las cantidades dispuestas en la forma convenida. El banco tiene la obligación de hacer frente a las facturaciones que se presenten. Entre la entidad y el titular de la tarjeta se establece un contrato de apertura de crédito de naturaleza personal, sometido al plazo general de 15 años. Por ello, el banco dispone de ese tiempo para reclamar al titular de la tarjeta tanto las cuotas impagadas como los intereses de demora.
  • Deudas hipotecarias. El plazo de prescripción de una hipoteca es de 20 años, comenzando a contar desde el vencimiento que tiene fijado el préstamo.

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Publicado por Fernando Hernandez

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